viernes, 15 de agosto de 2014

Osteodermos de titanosaurios de Lo Hueco: La historia

Bueno, por fin puedo escribir algo sobre lo que llevo casi dos años trabajando, que es la armadura dérmica de los saurópodos titanosaurios. Los osteodermos fueron mis primeros pinitos de investigación original en la paleontología de vertebrados, parte de mi Proyecto Fin de Carrera de la Licenciatura de Biología en la Universidad Autónoma de Madrid. Ahora, casi dos años y medio después de comenzar a investigar sobre ellos, hemos publicado los resultados obtenidos y sus interpretaciones en la revista PLoS ONE.

Ya que se encontrarán en otros blogs (como en El Cuaderno de Godzilín) explicaciones acerca de su contenido, aquí me gustaría narrar un poco cosas que no son parte del artículo pero que tienen también su interés y que en el fondo pueden quedar como testimonio de lo distinto que parece el hacer ciencia (investigar) y escribir la ciencia (plasmarlo en una publicación).


Imagen 1 - Un servidor sujetando uno de los osteodermos más grandes del mundo (foto por Carmen Coto).
Esta historia comienza conmigo un par de años más joven buscando un tema para la asignatura Proyecto Fin de Carrera (PFC). Desde que entré en la carrera (y antes) tenía intención de hacer paleontología de dinosaurios, y tuve la suerte de entrar en la Universidad en la que está uno de los primeros grupos de investigación españoles dedicados al estudio de dinosaurios y otros reptiles mesozoicos.

Fui a pedirle el proyecto a José Luis Sanz, catedrático de la Unidad de Paleontología, quien me prometió pensar en algo. Fiel a su palabra, tras un par de ideas que al final no pudieron ser me propuso estudiar con más detalle los osteodermos del yacimiento de Armuña (Segovia), que ya habían sido descritos en los años 80 por el propio Sanz y Ángela D. Buscalioni.

Imagen 2 - Los dos osteodermos del yacimiento de Armuña descubiertos a mediados de los años 80 y publicados en el año 1987 por José Luis Sanz y Ángela D. Buscalioni

Los osteodermos del yacimiento de Armuña son preciosos: la bella ornamentación está perfectamente preservada en un tono marrón oscuro y apenas presentan deformación. La única lástima es que están fragmentados y que estos no casan entre sí. Los fragmentos se podían agrupar en dos grupos, pero tampoco se podía ir mucho más allá sin un osteodermo completo como referencia. Los fragmentitos (el diminutivo es por su tamaño minúsculo) de osteodermos asociados a Lirainosaurus no eran tampoco esclarecedores.

No obstante, el yacimiento de Lo Hueco (Cuenca) si había proporcionado una ingente colección de osteodermos de titanosaurio completos que además presentaban morfologías muy variadas. Conocí estos osteodermos de mano de Francisco Ortega en la X EAVP de Teruel ese mismo verano, y tanto él como José Luis Sanz coincidieron en que si primero comprendíamos la gran variabilidad presente en Lo Hueco sería más fácil interpretar los fragmentos de Armuña.


Imagen 3 - Tres osteodermos "bulb and root" del yacimiento de Lo Hueco, que representan la clina morfológica: arriba un osteodermo muy alargado y con bulbo cóncavo, abajo (derecha) un osteodermo moderadamente alargado con bulbo convexo (en forma de espina) y abajo (izquierda) un osteodermo redondeado con bulbo plano (en forma de escudo). Como se puede ver, son muy variados, pero siempre con dos regiones: el bulbo (redondeado) y la raíz (triangular)

De modo que decidimos incorporar al estudio los osteodermos de Lo Hueco. Al comenzar la investigación pudimos determinar que:

  • Los osteodermos del Cretácico Superior de Europa son todos del mismo morfotipo, conocido como Bulb and Root, presentes también en muchos otros yacimientos del mundo. Esto representaría la condición primitiva en los osteodermos de titanosaurio --> imagen 4.
  • Los osteodermos de Lo Hueco presentan una clina morfológica en la que existen dos extremos (osteodermos alargados y osteodermos redondeados) con osteodermos de todo tipo de morfología entre medias de los extremos (más redondeados o más alargados) --> imagen 4.
  • La morfología del bulbo de los osteodermos está relacionada con la morfología general: 1) si son muy alargados el bulbo es cóncavo y el cíngulo muy prominente, 2) si son moderadamente alargados el bulbo es convexo (cuanto más alargado, menor es la convexidad) y 3) si son redondeados el bulbo es plano --> imagen 3.


Imagen 4 - Figura 6 del artículo publicado en PLoS ONE en la que se puede observar la clina morfológica obtenida matemáticamente a través de un análisis elíptico de Fourier sobre la silueta de los osteodermos. Abajo está la clina, vista de un modo más visual que en una gráfica, con distintos ejemplares de osteodermos.
De modo que, grosso modo, sabíamos que los osteodermos "bulb and root" no se dividen en categorías en base a su aspecto, sino que entre las morfologías extremas existe un gradiente en el que hay formas intermedias y formas que se parecen más a los extremos (clina, Imagen 4). ¿A qué podía responder esta clina? Cualquier opción era una buena respuesta: cambio en los osteodermos durante el crecimiento (variabilidad ontogenética), diferentes osteodermos para especies diferentes pero cercanamente emparentadas (variabilidad intra-específica), variabilidad dentro de un mismo individuo... Esta cuestión no podía responderse por el momento.

Esos tres puntos mentados arriba fue lo que se llegó a saber para publicar en la memoria del PFC. No obstante, tras la entrega de la memoria pero antes de la presentación llegó una grata sorpresa. Con motivo del comienzo del Taller de Empleo de Restauración de los fósiles del yacimiento de Lo Hueco, se empezó a revisar a fondo los más de 10.000 registros almacenados en la nave donde temporalmente se deposita el material de Lo Hueco. En esta revisión Pedro Mocho y Fátima Marcos llegaron a encontrar ejemplares de osteodermos identificados en campo como "hueso indeterminado" que permitieron testar el propuesto en el punto 3 (el cual resistió los primeros intentos de refutación).

Imagen 5 - Reconstrucción de "Chapi, el titanosaurio acorazado de Lo Hueco" realizada por los autores de este blog.
¿Y la grata sorpresa? Dos de estos osteodermos, de morfologías completamente opuestas (uno redondeado y otro alargado), estaban asociados con las vértebras dorsales del ejemplar de titanosaurio HUE-EC-11, llamado coloquialmente "Chapi". Esto tenía una implicación clara: Chapi, sin ningún otro saurópodo lo bastante cerca, era el "dueño" de estos osteodermos, y por tanto su coraza dérmica tenía los dos extremos de la clina morfológica que habíamos descrito en el estudio.

Ello es lo que nos ha permitido formular la hipótesis de que toda la clina representaría la variabilidad de osteodermos que presentaría un mismo individuo en su espalda. En base a la condición primitiva y más extendida en dinosaurios acorazados, la situación más probable de estos osteodermos en los titanosaurios es probablemente en filas paralelas a ambos lados de la columna vertebral (Imagen 5).

Bien, y por salir de dudas: ¿Cómo se han reinterpretado los osteodermos de Armuña? Pues como me gusta dejar con el suspense, estilo Dan Brown, no voy a contároslo, sino que os invito a leer el artículo de PLoS ONE si os ha picado el interés y si no a esperar a las XXX Jornadas de la SEP en Octubre, donde hablaré un poco de los osteodermos de Armuña.

Estad atentos para más actualizaciones!

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Referencias:

Sanz JL, Buscalioni AD (1987) New evidence of armoured titanosaurs in the Upper Cretaceous of Spain. In Currie PJ, Koster EH editors. Fourth Symposium on Mesozoic Terrestrial Ecosystems, Short Papers. Drumheller: Tyrrell Museum of Palaeontology. pp. 197–202.

Vidal D, Ortega F, Sanz JL (2014) Titanosaur Osteoderms from the Upper Cretaceous of Lo Hueco (Spain) and Their Implications on the Armor of Laurasian Titanosaurs. PLoS ONE 9(8): e102488. doi:10.1371/journal.pone.0102488

PS: Ahora que por fin sale publicado el artículo, quisiera aprovechar para extenderme un poco más en los agradecimientos que podían publicarse formalmente. 

  • A mis dos directores, tutores, supervisores o como se quiera llamar, a quienes yo llamaría "maestros" (según la RAE, "Persona que enseña una ciencia, arte u oficio, o tiene título para hacerlo."), no puedo dejar de agradecerles todo lo que han hecho por mí al realizar juntos este trabajo. 
  • A mis compañeros de departamento y grupo de investigación (entre los cuales cuenta mi compi de blog) el aguantar toda mi pedantería, prepotencia y mi complejo de profesor à la Richard Levine, sé que a veces no es fácil pero eh, todos tenemos defectos y esos son los míos (entre muchos otros). Por supuesto también por vuestras ideas, sugerencias y momentos divertidos en congresos, viajes, excavaciones y comidas, sois un equipo genial.
  • A mis padres que siempre me apoyaron (económica y moralmente) a perseguir mis sueños.
  • A Carmen por aguantar mi dinomanía con estoicismo e incorporarla a su propia vida (en pequeñas dosis) de la forma que solo el amor permite a alguien a quien le aterrorizó una vez un Dilophosaurus :)