miércoles, 15 de febrero de 2017

Osteodermos de Titanosaurio de Lo Hueco (II): Su función fisiológica

Aunque han pasado unos cuantos años desde que en este mismo blog hablé de los osteodermos de titanosaurio de Lo Hueco que publicábamos en la revista PLoS one un servidor, Francisco Ortega (UNED) y José Luis Sanz (UAM), a mí me parece aún que fue ayer. Aquella publicación surgió del que fuera mi proyecto de fin de carrera, y como podéis leer aquí, para mí supuso el comienzo de mi carrera como investigador. Sin embargo, los osteodermos de titanosaurio de Lo Hueco aún tenían muchas cosas que contarnos. No en vano, los titanosaurios son los últimos de los saurópodos, y los únicos que tenían armadura dérmica, por lo que conocer qué funciones podían desempeñar estos osteodermos quizá arrojara luz en la historia evolutiva de estos dinosaurios. 

Imagen 1 - Cuando se decidió estudiar los osteodermos de titanosaurios de Lo Hueco supimos que darían para mucho... aunque para franquicia, franquicia...

Para esta segunda entrega hemos estudiado el papel que jugaría la armadura dérmica en la fisiología de los titanosaurios. Estudios previos de Kristina Curry Rogers y colaboradores habían mostrado la existencia de cavidades medulares dentro de algunos osteodermos de Rapetosaurus, mientras que otros atribuibles a la misma especie estaban simplemente vascularizados, siendo muy compactos por lo demás. Esto era un fenómeno muy curioso para el que ofrecieron una hipótesis: la desmineralización de los osteodermos no es fruto de una patología, sino que se trataría de una adaptación fisiológica. ¿Una adaptación fisiológica a qué?
Los autores propusieron 3 hipótesis que explicarían la desmineralización activa de los osteodermos: i) adaptación a ambientes estacionales extremos por parte de los titanosaurios, ii) relacionada con procesos típicos del envejecimiento, como la osteoporosis y iii) debido a la necesidad de formar la cáscara de los huevos en hembras fecundas.


Imagen 2 - Osteodermo de Rapetosaurus publicado en 2011, donde se puede ver la gran área desmineralizada que hay en su interior.

Y aquí es donde entra el yacimiento de Lo Hueco. Como ya es conocido, Lo Hueco es un yacimiento con un gran número de individuos articulados de titanosaurios donde se han encontrado un alto número de osteodermos asociados muy bien preservados. En concreto se hizo énfasis en la muestra del nivel estratigráfico llamado G1, puesto que el hecho de tener esqueletos articulados sin evidencia de carroñeo implica un enterramiento rápido, permitiendo asegurar con cierta confianza que los titanosaurios allí enterrados murieron en un intervalo de tiempo parecido. Gracias a lo amplio de la muestra de G1 de Lo Hueco, de las mayores colecciones de osteodermos de titanosaurios a nivel mundial, se ha podido encontrar evidencia para poder contrastar las hipótesis propuestas por Curry Rogers et al. El análisis de los osteodermos se hizo tanto mediante la observación de fracturas naturales en los osteodermos como a través de tomografía axial computerizada (TAC), en el Institut Català de Paleontologia en Sabadell.

Esto fue lo que pudimos observar mediante el TAC y las observaciones de fracturas:

Imagen 3 - Reconstrucción de un titanosaurio del yacimiento de Lo Hueco, con la hipótesis de dos filas parasagitales de osteodermos que presentamos el año 2014. A la derecha se puede ver en verde el canal neurovascular reconstruido a partir de la información obtenida por CT-Scan. En morado, la evolución de la desmineralización del osteodermo, comenzando debajo del bulbo y propagándose hacia el extremo de la raíz.

  • Los osteodermos de titanosaurio tienen un sistema de canales neurovasculares que se distribuye del mismo modo en todos los ejemplares. Este sistema de canales comienza por un único foramen de entrada, en la cara visceral o profunda del osteodermo, con un canal que irriga el osteodermo en sentido visceral-superficial y, en seguida, se ramifica en sentido latero-medial y antero-posterior (ver imagen 3). 
  • Algunos osteodermos están asociados a individuos concretos de titanosaurio, como HUE-EC-11, un conjunto de vértebras, costillas y huesos largos de un único individuo asociado a 2 osteodermos.
  • De una muestra de 10 osteodermos lo suficientemente bien preservados del nivel G1 de Lo Hueco, solo 3 mostraban evidencia de descalcificación.
  • Esta descalcificación estaba siempre asociada al sistema de canales neurovasculares, y seguía un patrón: la zona del bulbo (la de mayor espesor) era la primera en descalcificarse, extendiéndose hacia el extremo de la raíz conforme se iba descalcificando más y más. Esto confirmaba que la desmineralización no era accidental, pues la asociación siempre a los canales neurovasculares implicaba un papel de estos en la desmineralización. 

Aquí llegaba la parte peliaguda. La de interpretar estos datos y ver cómo encajaban dentro de las hipótesis propuestas por Curry-Rogers. Como una de las características de una hipótesis científica es su capacidad predictiva, decidimos elaborar una serie de predicciones para cada una de las hipótesis y ver qué predicciones se cumplían en la muestra de Lo Hueco y cuáles no. Las predicciones fueron las siguientes:

Imagen 4 - En Lo Hueco los osteodermos son como los pimientos del padrón: unos huecos (arriba) y otros no (abajo)
  1. Si la desmineralización de los osteodermos fuese una adaptación a ambientes estacionales extremos, habría evidencia bien de desmineralización o de remodelación extrema en una importante mayoría de los osteodermos. 
  2. Si la desmineralización estuviera relacionada con procesos típicos del envejecimiento, como la osteoporosis, los individuos encontrados asociados a osteodermos desmineralizados presentarían una remodelación histológica extrema de sus huesos largos y costillas, como se sabe que ocurre en saurópodos senescentes.
  3. Si la desmineralización fuese debido a la necesidad de formar la cáscara de los huevos en hembras fecundas, tendría que ocurrir que
    1. Los osteodermos fuesen el único depósito de minerales disponible
    2. Osteodermos de tamaños grandes y morfología comparables (presuntamente asociables a individuos adultos) tanto desmineralizados como compactos.
    3. Un número mediano a pequeño de osteodermos de la muestra desmineralizados.
Como podemos comprobar con las observaciones, la muestra obtenida de osteodermos desmineralizados frente a osteodermos compactos es de 3 desmineralizados frente a 7 compactos, lo cual no encaja con las predicciones de la primera hipótesis pero sí con las 2 y 3. Ya que HUE-EC-11 estaba asociado a un osteodermo desmineralizado, se escogió realizar un análisis histológico de ese titanosaurio. EC-11 no era ni un juvenil ni senescente, sino más bien que estaba en la flor de la vida, de modo que de forma preliminar pudimos determinar que la desmineralización de sus osteodermos no era fruto de la vejez.

La hipótesis 3 era por tanto la que tenía más evidencia a favor que en contra de todas. No en vano, autores como Dacke ya habían propuesto que animales tan neumatizados como los titanosaurios (estos dinosaurios presentan vértebras y cinturas completamente invadidas por sacos aéreos) dispondrían antes del mineral de los compactos osteodermos que de sus otros huesos, muy deficientes en fase mineral. Pero los datos de los arcosaurios actuales que tienen osteodermos, los cocodrilos, tenían algo que aportar a esta interpretación también. Tanto Alligator como Caiman como Crocodylus, tres géneros de cocodrilos relativamente lejanamente emparentados, han sido observados descalcificando sus osteodermos masivamente debido exclusivamente a procesos relacionados con la formación de la cáscara de los huevos. Solo las hembras que han puesto al menos una vez huevos remodelan sus osteodermos.

Imagen 5 - Los autores de la investigación. De izquierda a derecha: Francesc Gascó, José Luis Sanz, Daniel Vidal (quien escribe estas líneas), Francisco Ortega y Alejandro Serrano.


¿Y qué hemos podido concluir de este estudio, en última instancia?

Bien, de entrada que la desmineralización de los osteodermos está ligada a su sistema de canales neurovasculares, y que por tanto era una desmineralización activa, ligada a necesidad fisiológica de minerales.
Por otro lado, la muestra de Lo Hueco nos da más pistas acerca del papel fisiológico de los osteodermos: la hipótesis de una adaptación a ambientes estacionales extremos no parece cumplirse en la muestra de Lo Hueco, mientras que la hipótesis de la desmineralización para formar la cáscara de los huevos parece estar algo mejor sustentada, ya que es la única hipótesis compatible con la evidencia recuperada en Lo Hueco.

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Referencias

Curry Rogers, K., D’Emic, M., Rogers, R., Vickaryous, M. & Cagan, A. Sauropod dinosaur osteoderms from the Late Cretaceous of Madagascar. Nature Communications 2, 564 (2011).

Dacke, C. G. et al. Alligator osteoderms as a source of labile calcium for eggshell formation. J. Zool. 297, 255–264 (2015).

Vidal, D., Ortega, F., Gascó, F., Serrano-Martínez, A., Sanz, J.L. The internal anatomy of titanosaur osteoderms from the Upper Cretaceous of Spain is compatible with a role in oogenesis. Scientific Reports 7, 42035; doi: 10.1038/srep42035 (2017).

viernes, 3 de febrero de 2017

Reseña: Tiempo de Reptiles


Como ya os comenté por aquí, después de leerme el tercer tomo de Age of Reptiles ("La Travesía") me quedé con ganas de catar más de esta serie de Ricardo Delgado. Qué suerte la mía: hace unas semanas apareció Dani con un ejemplar original de los años 90 de esta colección, y me lo dejó para que le echara un ojo. El tomo que me dejó corresponde al primero de esta colección, cuyo título original es Tribal Warfare  (esto es, "Guerra Tribal"), publicado originalmente en 1993 y compuesto por cuatro números. Este primer volumen de Age of Reptiles narra las hostilidades entre una manada de Deinonychus y una de tiranosaurios. Todo comienza cuando un ejemplar de Tyrannosaurus llamado Lomo Azul arrebata la presa al grupo de dromeosaurios; estos le seguirán hasta su nido y le devolverán el golpe, y partir de ahí comienza una escalada de violencia que acaba en guerra total entre las dos manadas. 


¿Empezamos con las cosas malas, si os parece? Bueno, como en el caso de PALEO. Historias del Cretácico tardío, este primer tomo de Age of Reptiles es muy hijo de su tiempo (y todavía más que en el primero, pues estamos hablando de principios de los años 90). Podemos encontrar, por tanto, todos los tópicos relativos al conocimiento de dinosaurios de la época: carnívoros hiper agresivos e hiper ágiles, dromeosaurios súper inteligentes y con mortíferas garras viviendo y cazando en manadas de manera coordinada... Sumadle a todo esto ciertos detalles anatómicos que duelen a la vista (aunque esto es muy habitual en el mundo del cómic, claro) y la ausencia casi total de plumas (hay por ahí algún penachillo en alguno de los Deinonychus y en algún otro terópodo). En cualquier caso, repito que estamos hablando de principios de los 90, cuando no se habían descubierto todavía dinosaurios emplumados, así que... ¿quién soy yo para juzgar? Por otro lado, el peso de los herbívoros en esta historia es nulo: sí que aparecen de vez en cuando, pero quedan relegados a meros espectadores de la acción o a simples víctimas de los carnívoros. Y finalmente, la clásica metedura de pata de juntar a animales que no vivieron  ni en la misma época ni en el mismo lugar: Deinonychus, Tyrannosaurus, Saltasaurus, Pteranodon, Parasaurolophus, Chasmosaurus, Euplocephalus, Kentrosaurus, Brachiosaurus, Oviraptor, Struthiomimus, Carnotarus, Baryonix, Dilophosaurus... y aún podría seguir un rato así. Todos estos bichos se juntan en una sola historia, para dolor del paleontólogo estricto. Además... bueno, las animales no se comportan del todo como animales, claro. Aunque no hablan, todos sus actos parecen estar regidos por una intencionalidad clara, lo que resta realismo.


La verdad es que el tercer volumen, "La Travesía", me gustó bastante más que este que nos ocupa, tanto en historia, narración, rigor científico (aunque tampoco era la repanocha) y dibujo. Creo que tenía mucha más personalidad que Tribal Warfare. Y sin embargo, muchos de los elementos que me gustaban de aquel están también en este (o debería ser al revés, mejor dicho, puesto que este primer tomo es anterior, ¿no?). En este volumen 1 de Age of Reptiles tampoco hay diálogos, ni narración, ni nada que se le parezca. Todo a base de pura narrativa visual. Y cuanto más lo pienso, más me flipa que, solo con imágenes, sea capaz de contar de manera tan efectiva una historia que podría haber salido de una película de gansters. Porque a ratos es lo que parece este cómic: un El Padrino con dinosaurios. Y lo más sorprendente de todo es que funciona, y funciona muy bien. Todo esto, aderezado con algunas imágenes muy muy chulas. Además, al final del volumen hay un glosario con cada uno de los animales que aparecen en el cómic, una especie de "Quién es quién" dinosauriano, con su nombre y su foto (sí, muchos de los dinosaurios que salen en la historia tienen un nombre propio y unas características físicas concretas que los diferencian de otros miembros de su misma especie).


Si podéis haceros con él y echarle un ojo, yo os lo recomiendo. Y ahora, mis ganas de leer The Hunt (segundo volumen, que trata sobre un alosaurio buscando venganza por la muerte de su madre a mano de dos ceratosaurios) y Ancient Egyptians (cuarto tomo, con un Spinosaurus como protagonista) son mayores que nunca. ¡Tendré que hacerme con ellos!


Y de regalito extra... Programa número 6 de DinoBusters: Los Huevos del Hambre. ¡Que lo disfrutéis!


lunes, 2 de enero de 2017

DinoBusters: de Psittacosaurus a Spinosaurus

¿Os hemos dicho ya que estamos muy ocupados? Os avisamos que llevábamos unos meses hasta arriba, y que la cosa seguiría así por lo menos varias semanas más (y tal cual, oiga). Hablo por mí, pero sigo emperrado en seguir sacando alguna cosilla todavía, próximamente. Mientras tanto, el descanso navideño nos permite poner esto un poco al día y enlazaros los tres episodios que hemos sacado de DinoBusters en los meses de octubre, noviembre y diciembre. Tenéis un poco de todo: frikismo de Jurassic World/Jurassic Park, noticias recientes de paleontología (la cola de terópodo conservada en ámbar, la hipótesis de coloración en Psittacosaurus), un programa monotemático sobre la extinción de los dinosaurios o una discusión sobre el aspecto cuadrúpedo de Spinosaurus

Si alguno de vosotros sois aficionados a los podcasts, y si en concreto os gusta lo que hacemos en DinoBusters, dadle al play. Del episodio 3 al 5, sin más dilación:










Y os recordamos que podéis opinar también por aquí o en la cuenta de Twitter de DinoBusters: qué os parece el programa, si os gusta o no, qué cambiaríais... etc.

Y dicho esto... ¡Feliz 2017 a todos!

viernes, 14 de octubre de 2016

Reseñas comiqueras

Vienen semanitas complicadas y de mucho lío por delante, así que por mi parte dudo que vaya a poder dedicarle tiempo al blog. Por tanto, quiero dejar por aquí las reseñas de tres cómics de temática dinosauriana que me han ido regalando en los últimos meses: PALEO, LA ERA DE LOS DINOSAURIOS y T-REX TRYING. Además, hacía ya mucho que no había una reseña por este blog, así que.. ¡Vamos allá!

Portada de los tres cómics en cuestión.

Empecemos con PALEO. Historias del Cretácico Tardío, de Jim Lawson. Este tomo, publicado en castellano por Tyrannosaurus Books en 2015, es una recopilación de 8 historias que vieron la luz en EEUU entre 2001 y 2004, con guión, dibujo y tinta de Jim Lawson, quien durante años estuvo trabajando en cómics de Teenage Mutant Ninja Turtles (las Tortugas Ninja, vamos). En blanco y negro, y con breves cuadros de texto que acompañan a las imágenes, PALEO narra las peripecias de varios animales del Cretácico Superior norteamericano (Triceratops, Tyrannosaurus, Albertosaurus o Stegoceras, entre otros). Son historias de supervivencia, de muerte, de depredación, de luchas jerárquicas, de trampas naturales, de grandes manadas y de peligrosas criaturas marinas. Eso sí, estas páginas fueron dibujadas a principios de los 2000, así que tampoco esperéis un rigor paleontológico enorme: comparten escena varias especies de dinosaurios (y afines) que no coincidieron ni en el espacio ni el tiempo, tira mucho de tópicos que carecen de evidencia científica (dromeosaurios que viven y cazan en grupos, por ejemplo), y la anatomía de los animalillos es mejorable en algunos casos (a veces simplemente es que se ha quedado desfasado, como en el caso de las plumas de muchos de los terópodos). Aún así, son cómics dinámicos, resultones y entretenidos, con un buen dibujo. Si no te centras demasiado en la rigurosidad científica, PALEO. Historias del Cretácico Tardío es  un cómic recomendable.

Las portadas originales de algunas de las 8 historias de PALEO recopiladas en un único volumen. 

Seguiremos con mi adquisición más reciente, LA ERA DE LOS DINOSAURIOS: LA TRAVESÍA. El tono general viene a ser el mismo que en PALEO (manadas de dinosaurios de herbívoros del Cretácico Superior que se ven acosadas por toda clase de depredadores). Sin embargo, con AGE OF REPTILES (título original en inglés) nos encontramos ante un clásico. LA TRAVESÍA es la tercera entrega de esta colección, obra de Ricardo Delgado (escritor y dibujante de cómics, así como de arte conceptual y storyboards en películas como Atlantis, WALL-E, Los Increíbles o Men in Black), que tiene sus orígenes en 1993 con el primer tomo, AGE OF REPTILES: TRIBAL WARFARE, y llega hasta la actualidad con el quinto tomo, ANCIENT EGYPTIANS (2015). El volumen que nos ocupa, el tercero, se publicó originalmente en 2009, y como ya he dicho, narra la migración en busca de pastos mejores de una gigantesca manada de dinosaurios herbívoros de varias especies (titanosaurios, hadrosaurios, paquicefalosaurios, anquilosaurios, ornitópodos de pequeño tamaño, ceratopsios y ornitomimosaurios), y los peligros que deben afrontar en dicho viaje (tiranosaurios, dromeosaurios, cocodrilos descomunales y terroríficos mosasaurios). Tiene algunos de los mismos problemas de PALEO, como lo poco correcto en la representación de algunos animales (con el agravante de que es más moderno) o la asignación de comportamientos de los que no tenemos pruebas (sí, de nuevo pienso en las manadas de dromeosaurios, que en este caso en concreto se componen de decenas de individuos que actúan como hordas que arrasan con todo a su paso). Sin embargo, LA TRAVESÍA carece de texto de cualquier tipo (¡un cómic mudo, total nada!), y no es en blanco y negro sino en color. La verdad es que a mí me ha encantado: el estilo del dibujo, la paleta de colores y sombras utilizados en determinados momentos, la fuerza, dinamismo y brutalidad de algunas escenas (nadie está a salvo... estos son animales, y esto es la naturaleza salvaje), y la enorme cantidad de detalles que tiene cada viñeta (parece un ¿Dónde está Wally? dinosauriano) me dejaron completamente cautivado. No puedo más que recomendarlo, e intentar hacerme con alguno de los otros volúmenes de esta serie.

Un par de ejemplos del detalle que hay en las páginas de LA TRAVESÍA. Puede pasarse uno minutos y minutos mirando cada uno de los bichillos.

Y acabamos con T-REX TRYING... The Unfortunate Trials of the Tyrant Lizard King, de Hugh Murphy. Este tomo, publicado en 2012, es una recopilación de las descacharrantes viñetas publicadas en la cuenta de Tumblr del mismo nombre (T-Rex Trying...), donde se nos muestran los enormes problemas que tiene el lagarto tirano para realizar las tareas cotidianas más sencillas, debido la mayoría de las veces a la longitud de sus brazos. Dibujo sencillo en blanco y negro (con algún leve toque de color ocasionalmente), lectura ligera y humor infalible. Por supuestísimo, también recomendado (aunque en su web podéis leerlas gratis directamente). Existe además, por lo visto, una continuación, T-Rex Trying and Trying: The Unfortunate Trials of a Modern Prehistoric Family, así que igual tendré agenciármelo también.


Una de las muchas cosas que el pobre T. rex (¡nunca T-Rex!) puede hacer.

¡Un saludete a todos!

viernes, 7 de octubre de 2016

Dibujines, ronda 2

Hace ya algún tiempo que no subo los dibujillos que hago por aquí. Lo último que visteis fue aquel boceto de Simosaurus y otros reptiles marinos del Triásico, y antes de aquello tenemos que remontarnos a una ronda de ilustraciones de hace más de un año. También es verdad que cada vez tengo menos tiempo para dibujar, y han sido prácticamente todos encargos. Así que...

El primer dibujo es la ilustración con la que se presentó a Morelladon beltrani, un ornitópodo del Cretácico Inferior de Morella (Castellón), estrechamente emparentado con Iguanodon bernissartensis y Mantellisaurus atherfieldelsis. Este nuevo dinosaurio, publicado a finales de 2015,  tiene una serie de rasgos exclusivos, de los cuales sin duda el más llamativo es una pequeña joroba o vela en la espalda (eso sí, no sería tan grande ni tan llamativa como la de Spinosaurus o su pariente Ouranosaurus). La verdad es que en general estoy bastante contento con el resultado obtenido en esta ilustración, tanto a nivel de detalle como a nivel de luces, sombras, colores, entorno, atmósfera... Las horas invertidas en bocetos previos, documentación, y horas y horas de escamas (!!) han merecido la pena. Aún así, y por desgracia, tiene algunos fallitos anatómicos, de los que me di cuenta a posteriori, pero... nadie es perfecto.


Al siguiente dibujo también le dediqué bastante tiempo. Esta ilustración conforma la portada y contraportada de la tesis de un compañero del grupo en el que trabajo, defendida (con excelentes resultados) en febrero de este mismo año. Dicha tesis se centraba en el estudio y revisión de las faunas de saurópodos del Jurásico Superior portugués. Originalmente, la imagen iba a incluir tanto bosque como mar, con varios de los saurópodos encontrados en el Jurásico de Portugal pululando por la composición (diplodócidos, braquiosaurios, camarasaurios, turiasaurios...). Sin embargo, no me era posible compaginar el tiempo que me habría llevado con otras cosas que forman parte de mi trabajo habitual, y hubo que simplificar la escena. Así, nos centramos en un solo paisaje (un atardecer tormentoso frente al océano, pues así lo quería mi compañero) y un solo saurópodo, el macronario portugués Lourinhasaurus alenquerensis (estrechamente emparentado con el famoso Camarasaurus, del Jurásico Superior de Estados Unidos). El resultado es este que veis a continuación. 


El dibujo que viene ahora también se hizo para la presentación en sociedad de un nuevo taxón. En este caso, el animalito publicado era Agaresuchus fontisensis, un cocodrilo alodaposúquido del yacimiento del Cretácico Superior de Lo Hueco (Cuenca), publicado en mayo por varios colegas. Lo curioso es que Agaresuchus no es el primer cocodrilo alodaposúquido de Lo Hueco, pues en noviembre de 2015 ya se publicó el taxón Lohuecosuchus megadontos, del mismo yacimiento. La idea era hacer una ilustración sencilla en blanco y negro (no había tiempo para nada más elaborado), similar a la genial pieza de Javi Godoy para la publicación de Lohuecosuchus, y en la que se viera a los dos cocodrilos en la misma imagen, con Agaresuchus siendo el foco de atención y Lohuecosuchus en segundo plano. Además, una vista desde arriba permitiría apreciar las diferencias notables entre los cráneos de los dos reptiles. Con esta ilustración no quedé tan contento...


... porque además había otras opciones. Cuando estuvimos pensando en el dibujo que iría para la nota de prensa de Agaresuchus, estuvimos barajando varias posibilidades distintas, desde diferentes perspectivas. A mí una que personalmente me gustaba bastante es la que tenéis aquí debajo, donde se les viera la cara y poco más. Sin embargo, los autores del trabajo consideraban que desde un lateral no se apreciaban tanto las diferencias entre los dos géneros, que parecían dos cocodrilos cualquiera y ya está. Tenían razón, claro, y dichas diferencias craneales se notaban mucho más desde una vista cenital, como en el dibujo que finalmente acompañó a la publicación. Sin embargo, yo nunca quedé contento del todo con aquel (entre otras cosas, no conseguí una expresión realista de las caras desde esa perspectiva),y un tiempo después decidí rescatar uno de los bocetos y acabarlo, de nuevo con un estilo similar al de Javi Godoy (o esa era la intención). Así que aquí tenéis de nuevo a Agaresuchus  fontisensis (izquierda) y Lohuecosuchus megadontos (derecha), en toda su gloria en blanco y negro. 


Y para acabar, una recopilación de bocetos que estaban desperdigados por ahí en varios folios, todos juntitos en una misma imagen y coloreados de manera sencilla. Hay un poco de todo: Tyrannosaurus y Velociraptor ultraemplumados, el ovirraptorosaurio Conchoraptor, cráneo y reconstrucción en vida de un ejemplar feote de Turiasaurus, un par de vistas del extrañísimo sauropterigio triásico Atopodentatus, el "raptor" Blue de Jurassic World, y formas genéricas de un saurópodo macronario, un mosasaurio y un pterosaurio azdhárquido. 


¡Espero que os gusten!

sábado, 24 de septiembre de 2016

Un poquito de autobombo

Volvemos a Dinosaur Renaissance, ese blog que tanto queremos pero que tenemos taaaaaaaan abandonado, para hacernos un poquito de publicidad a nosotros mismos. Es la excusa de siempre, lo sé, pero es que entre el doctorado, congresos y la vida en general... ¡No nos da! Y a eso súmale un par de proyectos en los que andamos metidos, que parece que no pero también nos quitan tiempo. 

El primero de ellos, en el cual participamos junto con Francesc Gascó y que ya conocéis, es el podcast DinoBusters. Esta semana hemos sacado el segundo episodio, "Por un puñado de fósiles", que se centra en la famosa Guerra de los Huesos que libraron en el siglo XIX los paleontólogos americanos Marsh y Cope (y de nuevo, con guiño en el título a una película). La recepción en este caso no está siendo tan entusiasta como en el primer episodio (menos visitas y comentarios en general). ¿Nos echáis una mano? :P También agradeceremos los comentarios de cualquier tipo que puedan ayudarnos a mejorar. ¡Aquí lo tenéis!





El segundo proyecto, del cual a lo mejor ya habéis oído hablar (o quizás no, quién sabe), es el XV EJIP. Este año, tanto Dani como yo (y también el propio Gascó, entre otros) estamos involucrados en la organización de la decimoquinta edición del Encuentro de Jóvenes Investigadores en Paleontología, que tendrá lugar del 19 al 22 de abril de 2017 en la localidad portuguesa de Pombal. Ya sabéis que el EJIP es el lugar ideal para dar los primeros pasos en el mundo de la paleontología, sobre todo si estás en la carrera, máster o tus primeros años de tesis, así que contamos con vosotros. Somos mucha gente organizando (gente de la Unidad de Paleontología de la Universidad Autónoma de Madrid, del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, de la Universidade de Lisboa... y sigue y sigue), y estamos con mucha ilusión, pues queremos conseguir una edición del EJIP memorable. ¡15 años no se cumplen todos los días! Aquí os dejamos con la cuenta de Twitter, de Facebook y con el blog, en el cual encontraréis ya algo de información, así como una primera circular. 

¡Os esperamos!



jueves, 4 de agosto de 2016

¡Han llegado los cazadores de dinosaurios!

¡Hola hola! ¿Qué tal va ese verano, muchachos? (para aquellos de vosotros que estéis en la mitad norte del globo, claro). ¿Cómo os trata el invierno, queridos? (para aquellos lectores del hemisferio sur). Hoy queremos presentaros un proyecto en el que hemos estado involucrados tanto Dani como yo, junto a Francesc Gascó, el más que conocido Pakozoico: se trata de DINOBUSTERS, CAZADORES DE DINOS. 


¿Y qué es DinoBusters? Básicamente, una continuación de aquel podcast sobre Parque Jurásico en el que participamos los tres hace más de dos años. Solo que DinoBusters no pretende centrarse en el universo de JP (aunque de hecho habrá mucho sobre eso también, como podréis comprobar), sino que busca ser un podcast mensual que trate sobre dinosaurios, paleontología y su influencia en el mundo audiovisual (pelis, cómics, libros, videojuegos, etc). Por lo pronto, os dejamos aquí con el primer episodio: El Podcast Olvidado por el Tiempo, en clara referencia a esa segunda parte del podcast Jurassic Beta que nunca hicimos, así como a la novela y película "The Land That Time Forgot". 

Aquí tenéis el enlace en iVoox, y en iTunes. ¡Y dejadnos vuestros comentarios aquí o en nuestro Twitter!